Moisés, Maestro Espiritual

Moises el maestro espiritual

La historia de Moisés, el Maestro Espiritual del Antiguo Testamento, encierra un profundo simbolismo que se revela a través de la práctica del Kriya Yoga o las palabras de un maestro realizado.

Paramahamsa Prajnanananda reveló algunos significados de la historia de Moisés:

“Deberíamos buscar una transformación desde lo humano hacia lo divino. La oruga se transforma en una bella mariposa. ¿Por qué no deberíamos transformarnos nosotros? Moisés lo hizo.

Como bebé, Moisés fue excepcional. Tuvo la buena fortuna de ser salvado de la cruel orden del faraón de matar a todos los niños varones de Israel. La voluntad de Dios es misteriosa. Moisés no solo fue salvado, sino que mediante un extraño giro del destino fue rescatado por la hija del faraón.

En su juventud, Moisés mató a un egipcio y tuvo que huir a Madián. Una vez allí, contrajo matrimonio con la hija de un sacerdote de Madián. Sin embargo, en este momento de su vida tuvo una visión de Dios. Moisés procedió entonces a rescatar al pueblo de Israel de la esclavitud y conducirlo hacia la Tierra Santa.

Cada aspecto de la vida de Moisés tuvo un impacto histórico, pero se encuentra provisto con un simbolismo espiritual. Moisés fue un maestro realizado que ayudó a sus seguidores a liberarse de la esclavitud de la mente, los sentidos y el cuerpo, y les guió por el camino de la realización.

En toda travesía espiritual, necesitamos de un guía competente, una compañía fiel, un «maestro». Un maestro no se mueve impulsado por caprichos o emociones; ha realizado a Dios. Vive en constante comunión con Dios.

¿Cuál es la cima de la Montaña?

En Madián, Moisés fue a la cima de la montaña y tuvo la visión de un arbusto ardiendo. La cima de la montaña es la cima del cuerpo. En Kriya Yoga, al profundizar en la meditación las personas perciben una iluminación divina y escuchan el sonido divino en los chakras superiores, en la cima de la cabeza. Esta comunión con Dios es la cima de la montaña.

Al instruirle Dios a Moisés que liberase al pueblo de Israel de la esclavitud, Moisés preguntó: «¿Cuál es tu nombre?». Esta es una hermosa pregunta. Moisés estaba preguntando: «¿Cuál es el nombre de Dios?». Dios tiene todos los nombres, o no tiene ninguno. Dios dijo: «Yo Soy el que Soy». (Éxodo 3:14). Es decir, «Yo Soy» es Mi Nombre. «Yo Soy» significa «existencia eterna».

En sánscrito, a esto se le conoce como sanatana o ahamasmi. «Yo Soy en el pasado, Yo Soy en el presente, Yo Soy en el futuro. Yo Soy en todo período de tiempo.»

Al describirnos a nosotros mismos decimos «yo soy joven, yo soy viejo, yo soy pobre, yo soy rico, yo soy un enfermo, yo soy un ser humano». Los animales podrían expresar «yo soy un tigre, yo soy un ciervo» y así sucesivamente. En todas estas expresiones, «Yo Soy» es el denominador común y el resto cambia. Aquello que cambia es el mundo, y aquello que es común a todos y es inmutable es lo divino. Todo cambia pero «Yo Soy Por Siempre».

La gente intenta adorar a muchos dioses pero, ¿cuántos dioses existen? Dios es uno, eterno. De manera que Dios es «Yo Soy el que Soy». El nombre de Dios, dicho por Dios mismo, es «Yo Soy».

Moisés experimentó su divinidad a través del amor y la meditación. Moisés fue transformado interiormente, pero no era capaz de percibirlo. Cuando Dios instruyó a Moisés que guiase a los israelitas, Moisés preguntó: «¿Qué deberé hacer si la gente no me cree?» Entonces Dios enseñó a Moisés una técnica para arrojar su bastón al suelo para que se convirtiese en serpiente, y que luego se convirtiese en un bastón nuevamente.

El Bastón Milagroso de Moisés

El bastón es un símbolo de la columna vertebral, y la mano simboliza actividad. Toda actividad humana se encuentra guiada y regulada por la columna vertebral, a través de los cinco centros inferiores: el dinero (tierra), el placer físico (agua), el alimento (fuego), las emociones (aire), y las actividades religiosas o filosóficas (éter).

La implicancia metafórica del bastón «arrojado al suelo» es magnetizar o curvar la columna. En la primera técnica de Kriya Yoga (la cual debe aprenderse directamente del maestro o de un instructor autorizado), se enseña a magnetizar la columna. Al magnetizar la columna el buscador espiritual puede percibir la todopoderosa energía divina que acelera el cambio físico, mental, intelectual y espiritual.

El bastón convertido en serpiente describe la sensación de la divina vibración de Dios moviéndose a lo largo de toda la columna y todo el cuerpo. La meditación de Kriya Yoga es similar a la técnica que Dios enseñó a Moisés. Al dar una mayor flexibilidad a la columna, uno puede acelerar su transformación interior.

La Necesidad de un Maestro

Moisés alcanzó la realización. Escuchó la voz del Dios sin forma. Percibió constantemente la presencia de Dios en su interior. Dios es el verdadero guía, el maestro, y Moisés se convirtió en su instrumento. Dios quiere enseñar y entrenar a todos sus hijos. Pero los hijos, a causa de su atracción hacia el mundo material y a sus propias cualidades negativas, no perciben el lenguaje de Dios (el sonido divino). Moisés podía oír el sonido divino. Realizó a Dios. Luego pudo ayudar a los demás a alcanzar la meta de la realización divina (guiar a los buscadores espirituales hacia la Tierra Prometida).

El papel de un maestro es esencial e inevitable en la vida humana. Solo cuando alguien se encuentra familiarizado con el camino es capaz de enseñarlo a otros. En los asuntos mundanos, necesitamos de maestros y guías que nos entrenen en la adquisición de habilidades materiales. En la vida espiritual, los maestros realizados entrenan, inspiran y motivan a sus estudiantes. Cuando nos debilitamos en la fe, Dios, a través de un divino maestro, nos fortalece y nos conduce hacia la Verdad.

Moisés hizo que su vida ordinaria se volviese extraordinaria, en la que pudiese guiar a los demás. La fe, el amor y la devoción son esenciales en el viaje espiritual. Mediante estas cualidades espirituales y una constante percepción de Dios, todo buscador puede alcanzar la meta de la vida humana.

Luego el Señor dijo a Moisés: «Mira, yo te he hecho como Dios para el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta. Dirás todo lo que yo te ordene…» (Éxodo 7:1-2)

La palabra de un maestro realizado es como un mandamiento de Dios. Dios se manifiesta en cada actividad llevada a cabo por un maestro realizado. En la vida espiritual, mientras se practica Kriya Yoga, la ayuda de un maestro realizado es esencial. El maestro conoce el camino y puede prever todas las posibles dificultades que afrontará cada estudiante. Él es el mejor guía para alcanzar la meta de manera rápida y segura.”

 

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