Mahavatar Babaji Maharaj: Biografía

Mahavatar Babaji Maharaj

Quién es Babaji

La historia de Mahavatar Babaji Maharaj fue traída por primera vez a la luz pública alrededor del mundo por Paramahamsa Yogananda en 1946, con la publicación de su libro Autobiografía de un yogui

Hasta ese momento, esta misteriosa figura espiritual solo era conocida en la India entre los círculos de kriyavanes (practicantes de Kriya Yoga) conformados por discípulos de Lahiri Mahasaya y sus Yogacharyas autorizados.

Este todopoderoso maestro permanece desde hace siglos viviendo en los Himalayas, en la zona cercana a Badrinarayan, alejado de la vista pública. Vive rodeado de un pequeño grupo de discípulos altamente avanzados.

Lahiri Mahasaya afirmó que Babaji es Bhagavan Krishna. Yoganandaji en su libro explica que el papel de este excelso maestro físicamente inmortal en la India es -y ha sido- el de ayudar a los profetas a llevar a cabo sus respectivas misiones divinas.

Por esta razón Yoganandaji calificó a Babaji como un Mahavatar (maha: Gran, avatar: Encarnación Divina). 

El Maestro impartió la iniciación yóguica a Shankara (siglo II) -el gran maestro que estableció en la India la actual orden monástica de los Swamis- y al maestro medieval Kabir (siglo XV) -reverenciado por hindúes y musulmanes-, entre otros. 

Y en el siglo diecinueve, Babaji restableció para la humanidad la antigua ciencia liberadora del Kriya Yoga a través de su único discípulo conocido, Shyamacharan Lahiri Mahasaya (1828-1895), con el objeto de abrir las puertas de la realización divina a las personas de familia a través de esta sencilla técnica científica. 

De esta manera, mediante la gracia del Mahavatar la realización divina dejó de ser un privilegio casi exclusivo de monjes, ascetas y yoguis viviendo en cuevas, bosques o ermitas, y pasó a ser accesible a dedicados yoguis padres de familia, hombres y mujeres, con hijos y empleos formales, viviendo en la sociedad y meditando en sus propios hogares.

La Inmortalidad de Mahavatar Babaji

No se conocen datos concretos acerca del nacimiento o la familia del Mahavatar. Se desconoce incluso su verdadero nombre. “Babaji” significa “Reverenciado Padre”, y es como solía referirse a él Lahiri Mahasaya.

El misterioso maestro tiene una hermana, conocida como Mataji (Reverenciada Madre). Ella también ha vivido a través de siglos, y se encuentra casi tan avanzada espiritualmente como su hermano. Vive en samadhi (éxtasis), en una oculta cueva subterránea, cerca de Dasasamedh, en Benarés.

Mataji, hermana de Babaji
Representación artística de Mataji

En 1893, Swami Pranabananda, encontrándose en la casa de su maestro Lahiri Mahasaya, se presentó Babaji en el patio de la casa. Hubo una conversación entre los tres, durante la cual Pranabananda preguntó al inmortal yogui su edad. 

El Inmortal Maestro le respondió que se encontraba cerca de completar su cuarto kalpa, y que cada kalpa constituye un período de 120 años. De manera que en su actual cuerpo Mahavatar Babaji se encontraba a fines del siglo 19 cerca de cumplir 480 años, es decir que habría nacido en el siglo XV.

En una ocasión, Ram Gopal, discípulo de Lahiri Mahasaya, acudió al terreno crematorio de Dasasamedh, en Benarés, por instrucción de su maestro. Allí pudo presenciar la aparición, emergiendo de una cueva subterránea, de la hermana de Babaji, Mataji, y a continuación la materialización del Mahavatar y Lahiri Mahasaya. 

Durante la conversación de estos tres excelsos seres, Mataji suplicó a su hermano que no abandonase la tierra, que retuviese su forma física. Babaji aceptó su petición y prometió: 

Así sea. Nunca abandonaré mi cuerpo físico. Permaneceré siempre visible, al menos para un pequeño grupo de personas en este mundo. El Señor ha expresado sus deseos al través de tus labios.

El Maestro rarísima vez come. Ocasionalmente acepta algún alimento devotamente ofrecido por algún discípulo. Su cuerpo se encuentra más allá de los imperativos cósmicos.

Su Imagen y Apariencia Real

La apariencia física de Babaji es la de un joven de unos veinticinco o treinta años. Su tez es clara; su estatura y complexión son medianas. Tiene ojos oscuros y un largo cabello de color cobrizo.

En cuanto a sus rasgos faciales, Yoganandaji afirma que “Babaji tiene un parecido exacto con su discípulo Lahiri Mahasaya“. Otros discípulos que vieron a Babaji han afirmado lo mismo.

Este extraño y asombroso parecido entre Babaji y Lahiri Mahasaya ha llevado a muchos a la conclusión de que el Mahavatar y Lahiri Mahasaya son el mismo Ser, dividido en dos apariencias con la finalidad de cumplir con los principios y el ejemplo de la relación gurú-discípulo, esencial para todo verdadero buscador espiritual.

Por esta razón existen linajes de Kriya Yoga en la India en los que se considera a Lahiri Mahasaya como el origen de su linaje y se le considera la suprema encarnación divina. En otros linajes se les considera como dos seres diferentes y se incluye el dibujo de Babaji. 

A través de su poder yóguico, el Gran Maestro solo puede ser visto o reconocido por otros cuando él así lo desea. En ocasiones se ha aparecido a algunos devotos con barba y bigote, y otras veces sin ellos.

La imagen de gran gurú popularmente difundida es un dibujo realizado por Sananda Lal Ghosh, hermano de Yoganandaji, siguiendo instrucciones de este. El mismo no alcanza a reflejar la similitud con Lahiri Mahasaya, y el color cobrizo de su cabello puede parecer más oscuro de lo que es realmente.

Paramahamsa Hariharananda recibió la visita de esta gran encarnación divina en 1949 en su habitación del Karar Ashram en Puri. Respecto de su apariencia él afirmo: “El cuerpo de Babaji que ustedes ven en los retratos es un poco artificial, pero cuando le vi era tan agradable y bello como el de un ser humano.

Su Papel en la diseminación del Kriya Yoga actual

En 1868 -según otras fuentes fue en 1861- Mahavatar Babaji reintrodujo en el mundo la ciencia del Kriya Yoga a través de Shyamacharan Lahiri, en los Himalayas. 

Shyamacharan -luego conocido como Lahiri Mahasaya- era un hombre de familia, casado, con hijos, y un empleo formal de oficina. 

De esta manera el Mahavatar decidió no solo bendecir al mundo reintroduciendo la sagrada ciencia del Kriya, sino además brindar a través de su discípulo un supremo ejemplo: a través del Kriya Yoga, cada persona de familia puede experimentar la presencia de Dios y alcanzar la más elevada realización espiritual, sin necesidad de renunciar al mundo, ni a su empleo, familia, hogar, y sin necesidad de vestir túnicas ni lucir barbas.

Permaneciendo alejado del contacto con las masas, Babaji fue visto por otros yoguis realizados, discípulos de Lahiri Mahasaya. 

Otro significativo evento tuvo lugar en 1894, en la multitudinaria reunión espiritual de la India conocida como Kumbha Mela, evento al que asisten tanto buscadores espirituales como maestros, sabios, santos y yoguis de todos los caminos espirituales de India, instalándose en carpas.

En dicha ocasión el Gran Maestro se apareció a Shri Priyanath Karar (Swami Shriyukteshwar), discípulo de Lahiri Mahasaya. 

Tras felicitar a Priyanath por sus explicaciones escritas sobre el Bhagavad Gita, el Maestro le pide que escriba un libro explicando las similitudes y la unidad entre las enseñanzas de la Biblia y las de las escrituras hindúes. Este libro se llamó Kaivalya Darsanam [La Ciencia Sagrada].

Pero además de publicar dicho libro, Swami Shriyukteshwar sería clave en la futura diseminación del Kriya Yoga. En la introducción de dicho libro él afirma: “Yo fui escogido, desconozco por qué razón, para remover las barreras y ayudar a establecer la verdad básica que yace en todas las religiones.

Dos discípulos de Shriyukteshwarji fueron claves para la diseminación del Kriya Yoga alrededor del mundo. El inmortal maestro bendijo a ambos. 

En 1920, Babaji se apareció a Paramahamsa Yogananda, en su casa en Calcuta, instruyéndole a viajar al occidente para impartir las enseñanzas espirituales. Yoganandaji fue el primer maestro en difundir en los Estados Unidos y Europa, la ciencia yóguica de la meditación, las bases prácticas del yoga y una base introductoria del Kriya Yoga.

En 1949 Babaji se apareció a Paramahamsa Hariharananda, otro discípulo de Shriyukteshwarji, en el Karar Ashram de Puri (fundado por Shriyukteshwar), felicitándole por su realización espiritual e instruyéndole a difundir el Kriya Yoga alrededor de la India y del mundo.

Tras difundir el Kriya Yoga original alrededor de la India en las décadas de 1950 y 1960, Hariharanandaji comenzó a viajar al occidente en 1974, momento en el cual los buscadores occidentales se encontraban ya preparados para recibir el Kriya Yoga auténtico en su poder original.

De esta manera el auténtico y científico Kriya Yoga de Babaji se ha esparcido alrededor del mundo.

Mahavatar Babaji Maharaj

Fantasías, Falsos Instructores y mantra de Babaji

No existe un “mantra de Babaji”. Aunque con frecuencia aparecen personas que afirman haber tenido encuentros con el Maestro o haber sido “enviadas” por él, proclamándose como “gurús” y abriendo sus propias escuelas de “Kriya Yoga” alrededor del mundo, dichas personas no tienen conexión alguna con el Kriya Yoga ni con Babaji o Lahiri Mahasaya. 

Incluso hay quienes decidieron publicar libros sobre Babaji difundiendo imaginarias historias o falsas revelaciones sobre la vida del Gran Avatar. Indudablemente la misteriosa figura del maestro ha despertado la curiosidad de muchas personas, y esto ha sido comercialmente aprovechado por muchos.

El Mahavatar no tiene conexión alguna con un tal Haidakhan Babaji (un fallecido sadhu de la India).

Mediante una agradable apariencia “espiritual”, una bella oratoria cargada de supuesta humildad y otros artilugios cualquiera puede presentarse fácilmente como “gurú” en el nombre de Babaji, pero el buscador serio debe evitar ser engañado.

Debe notarse que su único discípulo conocido, Lahiri Mahasaya, rechazó durante su vida toda forma de publicidad, no brindó conferencias públicas ni tuvo como objeto darse a conocer mediante el nombre de su gurú Babaji. 

Por otra parte, su discípulo Swami Shriyukteshwar Giri pasó 12 años con su maestro Lahiri Mahasaya y fue autorizado por su maestro para enseñar el Kriya Yoga. No se autoproclamó como maestro a sí mismo ni utilizó el nombre de Babaji para tal fin.

Asímismo Paramahamsa Yogananda y Paramahamsa Hariharananda han recibido un prolongado entrenamiento espiritual durante muchos años bajo la guía de sus respectivos maestros y recibieron de ellos el poder de iniciar en Kriya Yoga. Estos son hechos verificables. En cambio, afirmar simplemente “he visto a Babaji y él me eligió para ser su mensajero” no es verificable. 

Por lo general, los falsos “enviados” de Babaji no forman parte de ningún linaje de maestros autorizados de Kriya Yoga; no han sido apropiadamente entrenados por ningún maestro de Kriya, o bien recibieron iniciación y posteriormente se apartaron de su maestro. Abundan los yoguis caídos.

Fuera de Autobiografía de un yogui o del Pranab Gita del Swami Pranabananda, prácticamente no hay otros libros auténticos que revelen detalles biográficos del Mahavatar. 

El Gran Maestro, manteniéndose oculto, bendijo al mundo reintroduciendo la sagrada ciencia del Kriya Yoga a través del ejemplo que Él quiso brindar al mundo: el ejemplo de su discípulo, el Yogavatar Lahiri Mahasaya.