Mahamrityunjaya Mantra

Shiva

El Mahamrityunjaya Mantra es considerado un mantra muy poderoso. Proviene de los Vedas, de modo que es un mantra védico. Existen cuatro Vedas, y este mantra aparece en tres de ellos. A partir de esto podemos comprender que es un mantra muy importante.

En la literatura védica, aunque cada mantra es divino y revelado, el Mahamrityunjaya Mantra y el Gayatri Mantra son considerados los más poderosos.

Se dice que el Mahamrityunjaya Mantra es beneficioso para la salud mental, emocional y física, y es además un moksha mantra -un mantra para la liberación final-, que otorga longevidad e inmortalidad.

En este mantra, Mahamrityunjaya, maha significa gran, mrityun significa muerte, y jaya significa victoria. La gran victoria sobre la muerte. 

Esto no se refiere a buscar alguna manera de que la vida en mi cuerpo se prolongue por algunos cientos de años mediante alguna práctica yóguica o mediante alguna invención científica. Sino que es el hecho de que seré por siempre libre del ciclo de nacimientos y muertes, y que me experimento a mí mismo como ser inmortal.

Por eso se le llama Mahamrityunjaya, la gran victoria sobre la muerte. 

Siempre es bueno comprender el significado del mantra, si alguien lo canta.

 

om trayambakam yajāmahe sugandhim pustivardhanam
urvārukamiva bandhanān-mrtyormuksiya mamrtat

[om tri-ambakam yajāmahe sugandhim pusti-vardhanam
urvārukam iva bandhanāt mrtyoḥ muksiya mā amrtāt]

 

AUDIO: Pronunciación del Mahamrityunjaya Mantra por Paramahamsa Prajnanananda

 

La primera palabra es Om. Om es el nombre de Dios. Los Yoga Sutras afirman: “tasya vācakah pranavah” (I:27). De modo que Om es el nombre de Dios.

Tri significa tres.

Ambakam generalmente significa ojo. De modo que estamos diciendo: “Adoramos a Aquel de tres ojos.

Existe además otro significado para esta palabra.
Ambakam es la madre -o en este sentido, el Señor– de los tres (los tres mundos). El Señor de los tres planos de existencia: el plano terrenal, el plano superior y el plano inferior.
O los tres estados de existencia: estado de vigilia, estado de sueños y estado de sueño profundo.
O los tres tiempos: presente, pasado y futuro.
El Señor de los tres.

Esto ha sido interpretado de ambas formas. Al referirse a “Aquel de tres ojos”, ¿qué significa esto? El tercer ojo es el ojo de la Sabiduría. Y en muchas ilustraciones se lo representa como si hubiera un ojo en el entrecejo (en la frente). Nosotros lo llamamos el centro del alma.

Ello no significa que pueda observarse un rasgo físico allí en otra persona. Simplemente significa que el ojo de la Sabiduría en alguien se encuentra abierto. En todos nosotros este ojo se encuentra cerrado, y en Aquel ser especial se encuentra abierto.

Aquí, el ojo de la Sabiduría es el ojo del conocimiento; no necesariamente de la sabiduría mundana. Recibimos el conocimiento del mundo a través de los dos ojos físicos. Adquirimos toda la sabiduría mundana, necesaria para sobrevivir o prosperar en este mundo, a través de estos dos ojos.

Pero mientras observo el mundo, ¿quién es el observador? Soy yo. La mayor parte del tiempo olvidamos al observador, mientras nos hallamos involucrados en la escena.

Aquel que se encuentra despierto en el conocimiento de que “las escenas se hallan en continuo cambio -aquello que veo con los dos ojos se encuentra cambiando constantemente-, pero el observador, detrás de los dos ojos, se encuentra siempre allí, siempre constante, siempre inmutable”, ese es aquel de quien se dice que posee su tercer ojo abierto. Eso es trayambakam.

Esto no significa que dicha persona no vea el mundo. Los dos ojos se encuentran también abiertos, no solamente el tercer ojo. Son importantes los tres ojos, es decir, mientras observamos el mundo permanecer siempre conscientes de aquel que observa. Como Gurudev Baba Hariharananda solía enfatizar siempre: “Cuando veas, observa a Aquel que está viendo, al Observador.” Este no es otro que Dios mismo.

De manera que trayambakam, en este sentido, se refiere a Aquel de tres ojos. Por lo general nos estamos refiriendo al Señor Shiva, pero de manera literal este mantra no menciona al Señor Shiva; simplemente alude a trayambakam. Popularmente el Señor Shiva es conocido como trayambakam, pero puede ser interpretado simplemente como el Dios Absoluto, el Señor de los tres planos de existencia, trayambakam.

 

Mahamrityunjaya Mantra

 

Yajāmahe es el término para la forma plural de adoración, es decir, [nosotros] adoramos. Se encuentra en la primera persona del plural. Adoramos. Entonces, “Adoramos a trayambakam.”

Sugandhim es un adjetivo que califica a trayambakam. Gandha significa aroma, fragancia. Su significa buen. Entonces, de buen aroma o fragancia. ¿A qué se refiere al hablar de fragancia? ¿Acaso hay alguna fragancia proveniente del cuerpo del Señor? El Señor no tiene forma. Entonces, ¿qué significa?

Fragancia significa que Él es el poseedor de todas las virtudes, de todas las buenas cualidades.
Cuando un objeto posee una fuerte fragancia podemos percibir su existencia aún desde cierta distancia, incluso si no se encuentra al alcance de nuestra vista.
De modo similar, uno puede adorar al Señor mediante la contemplación de sus virtudes, de su compasión, su gracia y todos sus demás atributos, sin estar necesariamente viéndole.

Muchas personas dicen: “No puedo ver a Dios, ¿cómo podría adorarle?” Allí es cuando puedes contar con sugandhim, puedes adorar al Señor porque es fragante: Él es la encarnación de todas las buenas cualidades.

Pustivardhanam es otro adjetivo que califica a trayambakam. Es un término compuesto por dos palabras. Pusti significa alimento, y vardhanam significa creciente. Significa entonces, que [Él] acrecienta el alimento. Hace referencia al alimento en todos los niveles: físico, mental y espiritual.
Significa que cuando alguien quiere seguir una práctica espiritual, el Señor le impulsa a avanzar y progresar en ese camino. 

Otro significado de pusti es gracia. Existe en la India una secta denominada Pustimarga. Ellos interpretan el significado de pusti como gracia. De manera que, además, Él se encuentra siempre acrecentando la gracia. 

De manera que adoramos al Señor, a quien se le conoce como Om -el nombre de trayambakam-, fragante (sugandhim), que provee siempre del alimento (pustivardhanam). Le adoramos y le ofrecemos nuestra oración.

Urvārukam es un fruto similar al pepino. Pertenece a la misma familia. La característica de este fruto es que cuando madura se desprende casi de la vid, por sí mismo, prácticamente sin esfuerzo. 

Iva significa semejante, similar. Por lo tanto, urvārukamiva significa semejante al pepino.

Bandhanāt: del cautiverio. 

Mrtyoḥ: de la muerte. 

¿Cuál es el verdadero cautiverio? Es la constante presencia del miedo a la muerte. Todo ser viviente posee este inherente miedo a la muerte. No importa lo que alcances en este mundo, no importa lo que hagas ni lo que evites hacer, ni cuán grande puedas ser, ni cuán famoso, infame o desconocido seas. Puedes ser el más poderoso o el más débil. Al final, la muerte lo iguala todo, y nadie tiene la opción de elegir si morir o no. No hay elección al respecto.

Entre todos los distintos cautiverios que advierto en mi vida, este constante miedo a la muerte es el más grande. Puesto que no importa en quién pueda convertirme ni lo que pueda lograr o acumular, todo terminará siendo una atadura. Entonces, ¿cuál es el sentido? Esta pregunta surge en todos al contemplar acerca de la muerte. “¿Qué sentido tiene todo?”

Muksiya es un término expresado en la primera persona del singular: “Pueda yo ser libre” o “Pueda yo liberarme”… del cautiverio de la muerte.

¿De qué manera debería yo liberarme del cautiverio de la muerte? Del mismo modo que el pepino se libera de la vid: con mucha facilidad, sin sufrir dolor, sin mucho esfuerzo. ¿Cómo? Mediante la gracia del Señor. Porque el Señor es el fragante poseedor de todas las cualidades maravillosas, y Él se encuentra siempre concediéndome su gracia y alimento.

De manera que, con su gracia pueda yo liberarme de este gran cautiverio del miedo a la muerte, así como el pepino se libera de la vid.

Mā amrtāt. Muchos significados pueden atribuirse a estas dos palabras, pueden ser interpretadas de muchas formas. es una partícula negativa que significa no, y amrtāt significa inmortalidad. “No de la inmortalidad.”

De manera que esto le brinda un mayor énfasis a la oración, en el sentido de que quiero liberarme del cautiverio de la muerte pero no de la inmortalidad.

También podemos entenderlo así:
“Quiero ser libre del miedo a la muerte, pero no quiero morir para conseguirlo.”
“No quiero esperar hasta la muerte, quiero ser libre aún viviendo.”
“Quiero experimentar esa inmortalidad ahora, mientras me encuentro vivo, no luego de la muerte en algún desconocido lugar del cielo.”

Hay algo muy interesante en este mantra que pocas traducciones destacan. El término yajāmahe, que significa adoramos, se encuentra en plural, mientras que muksiya, que significa pueda yo liberarme, se encuentra en singular.

De manera que la primera parte es una plegaria dirigida al Señor, y esta puede ser colectiva. Podemos orar en grupo, podemos adorar en grupo, y es por ello que se emplea el término yajāmahe. Pero en lo que se refiere a moksha (liberación), esto es siempre algo individual. Por lo tanto el mantra dice pueda yo liberarme del cautiverio de la muerte. Moksha no es una actividad grupal. 

Uno de los dichos más conocidos de Gurudev Baba Hariharananda acerca de la inmortalidad es:

“El estado sin respiración es el estado sin muerte.”

Normalmente la respiración es vida, de manera que cuando él dice que el estado sin respiración es el estado sin muerte, puede parecer contradictorio. Todos sabemos que la respiración es vida, y que cuando la respiración se detiene la vida se detiene, ocasionando la muerte.

Sin embargo Gurudev dice que el estado sin respiración es el estado sin muerte (inmortal). Se trata de la misma inmortalidad a la que se refiere este mantra.

No se trata de liberarse del cautiverio de la muerte ordinaria. Se trata de liberarse del miedo a la muerte, para siempre. Liberarse del miedo de que “yo puedo morir”.

Soy un ser inmortal, a pesar de encontrarme en un cuerpo mortal.”

Uno alcanza este conocimiento -uno lo percibe con mucha claridad- cuando logra el estado sin respiración del samadhi. “Ciertamente soy inmortal, y mi vida no depende de la respiración.”

Pero para alcanzar ese estado, la respiración se vuelve un medio muy poderoso.

 

~ Explicación por Swami Adhyatmananda, maestro autorizado de Kriya Yoga

Swami Adhyatmananda

 

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