Las Cualidades de un Discípulo

cualidades de un discípulo

Paramahamsa Prajnanananda describe las cualidades de un discípulo y el código de conducta ante el maestro espiritual, basado en las escrituras tántricas:

“En la búsqueda del conocimiento y la sabiduría, el buscador debe acercarse a un gurú calificado con reverencia, con preguntas humildes y un devoto servicio. Una vez que el gurú haya puesto a prueba y aceptado al discípulo, procederá a exponer la más elevada Verdad.”

~ Bhagavad Gita 4:34

El Kularnava Tantra aconseja lo siguiente:

Un discípulo es también responsable de poner a prueba la credibilidad del gurú. Existen muchos autodesignados gurús de dudosa procedencia que se encuentran mínimamente familiarizados con el Tantra, con los mantras y los efectos medicinales de plantas y hierbas. Sus mentes, llenas de codicia y tentaciones, se concentran en explotar la riqueza material de sus estudiantes. En este sentido, el Tantra instruye al estudiante a alejarse silenciosamente de un instructor incompetente o indigno, así como la abeja se aleja de la flor desprovista de miel y se dirige a una nueva y más adecuada.

Las Cualidades de un Discípulo

De acuerdo con el Goutamiya Tantra, un discípulo digno debería cultivar las siguientes cualidades:

  1. Un buen carácter, libre de defectos y con inocente naturaleza.
  2. Pureza interior en pensamiento, palabras y mente.
  3. Un impulso constante por alcanzar la suprema meta de la vida: moksha o la liberación.
  4. Bien versado en las escrituras.
  5. Una actitud inteligente orientada a comprender las enseñanzas del gurú y el significado oculto de las escrituras.
  6. Una actitud servicial hacia sus propios padres.
  7. Un impulso interior a permanecer en la rectitud, obediente de los principios morales y éticos.
  8. Devoción y una actitud servicial hacia el gurú.
  9. Buena salud.
  10. Una mente equilibrada.
  11. Compasión por los demás.
  12. Una poderosa capacidad de sacrificar el placer temporal.
  13. Un ardiente y sincero deseo por el camino espiritual.
  14. Una actitud de atención constante durante la actividad.
  15. Permanecer libre de la ilusión, de apego y de envidia.

El Rudra Yamala hace al gurú la advertencia de evitar a un estudiante que sea apasionado, deshonesto, de carácter impuro, lleno de falsedad, desobediente, incompetente, extremamente desatento, pendenciero, atraído hacia actividades pecaminosas, carente de fe, impaciente, fácilmente dominado por la ira, de cuestionables valores morales, y otras cualidades semejantes.

Código de Conducta ante el Maestro Espiritual

En la antigüedad, durante su etapa de aprendizaje el estudiante vivía en un ashram con el maestro, con frecuencia en un retirado bosque. La constante proximidad y el exclusivo contacto con el maestro, la fuente de conocimiento, compasión y amor infinitos, permitían al estudiante sumergirse en una actitud de obediencia y servicio. Siguiendo al modelo ejemplar de disciplina y autocontrol, el discípulo se convertía en un reflejo de las enseñanzas del maestro.

Dentro de las escrituras tántricas existe una lista de reglas, que el estudiante debería seguir durante la vida diaria. Estos son solo unos pocos ejemplos:

  1. En presencia del gurú, mantén los sentidos y la mente bajo control.
  2. No te sientes en la cama ni el cojín del gurú.
  3. Siempre que aparezca el gurú, acércate unos pocos pasos para recibirle con reverencia.
  4. Sirve al gurú en cuerpo y mente (con esfuerzo físico y dedicación mental).
  5. Nunca visites al gurú con las manos vacías. Lleva al menos una flor o un trozo de leña.
  6. Inclínate ante el gurú con amor y reverencia, sin ego ni timidez.
  7. Intenta cumplir las instrucciones del gurú.
  8. Muestra reverencia por todas las pertenencias del gurú.
  9. Nunca camines por delante del gurú. Síguele con amor.
  10. Nunca te sientes de manera insolente ante el gurú, sino con una actitud de respeto.
  11. En proximidad al gurú deja la falsedad, el temor, la ociosidad, la charla inútil y la traición.
  12. Duerme después que el gurú se haya acostado, y levántate antes que el gurú despierte.

Cuando el discípulo se encuentra preparado y siente un fuerte deseo de autodesarrollo, Dios le envía un gurú para indicarle el camino y para que el estudiante aprenda a través del dinámico ejemplo del maestro designado. Un gurú se vuelve como una madre que proporciona la fuente de vida espiritual, alimento y orientación a través del amor incondicional sin expectativas.

 

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